Cuando unas imagenes valen más que mil palabras.
domingo, 22 de abril de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
La cooperación entre empresas, ideas para salir de la crisis (I)
En época de crisis cuando las actividades económicas se encuentran bajo mínimos, los diferentes actores de la vida empresarial y política comienzan a dar recetas con una sola orientación, intentar paliar los efectos y proponer alternativas para salir de la crisis.
En España, a falta de un tejido industrial y empresarial fuerte, muchas de las recetas van dirigidas a autónomos y pequeñas empresas. Solo basta con dar un repaso a las hemerotecas y observar las soluciones que proponen las diferentes formaciones políticas para generar nuevas condiciones que creen, sobre todo, empleo.
Bajo nuestro modesto entender, creemos que esto no es la solución, puesto que cuando la economía se detrae y el consumo baja, los primeros efectos de la crisis son la destrucción de empleo en aquellas pequeñas empresas y comercios que por su tamaño, no pueden o no tienen la suficiente agilidad para asumir una situación económica adversa.
Ante esta realidad que en España el tejido empresarial esta basado en el autónomo y las pequeñas y medianas empresas, creemos que hay que apostar por un nuevo modelo empresarial, un concepto nuevo que entorno a la cooperación entre empresas tenga como fin, crear un potencial empresarial que unido y coordinado bajo una alianza estratégica entre autónomos, pequeñas y medianas empresas, sean capaces de competir en igualdad de condiciones con las grandes corporaciones, diversificando su producción, aunando esfuerzos y recursos, disminuyendo costes, creando entre ellas valor añadido, en fin, ampliar sus objetivos empresariales, todo esto dará como resultado proyectos empresariales mas fuertes y estables capaces de generar empleo.
Desde estas líneas deseamos poner al alcance de todos aquellos que lo deseen las nociones básicas para emprender el camino hacia la cooperación empresarial, como base para el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, con el objetivo de extender la calidad del servicio y producción que las mismas ofrecen. Ello es así, por el hecho de que no nos dirigimos a empresas con una estructura y recursos diversificados, sino más bien a los pequeños empresarios y emprendedores.
Por cooperación empresarial entendemos, cualquier práctica que tiene por objeto poner en contacto a empresas con actividades comunes o complementarias, con el objetivo de mejorar sus productos y servicios, aunando esfuerzos y recursos, tanto económicos como humanos, mejorando su productividad y competitividad, que les permite acceder en mejor posición a actividades comerciales locales y del exterior, como vía de desarrollo empresarial.
La cooperación empresarial
Acerquémonos poco a poco al concepto de cooperación empresarial, es el sistema mediante el cual varias personas o empresas se unen para compartir los recursos, conocimientos o capacidades que cada una de ellas tiene por separado, con el fin de obtener una mayor eficacia y por lo tanto más beneficio. Se trata de proporcionar a la pequeña y mediana empresa las herramientas para emprender por sí misma el camino para implantarla.
Así pues, para definir la cooperación empresarial en la actualidad podemos fijarnos en una serie de rasgos que la caracterizan, a saber:
- Independencia. Es decir, las empresas que se acogen a un proyecto de cooperación empresarial mantienen plena autonomía respecto de las actividades que no son objeto del acuerdo. La independencia es lo que determina que cada empresa mantiene su identidad, tanto desde un punto de vista jurídico, como desde el punto de vista estructural (dirección, personal y gestión de recursos).
- Coordinación. El acuerdo de cooperación es piedra angular para que las relaciones futuras entre las empresas cooperantes tengan un carácter duradero. Es decir, no se trata de transacciones específicas, sino de la coordinación de actividades en el futuro. Es en este aspecto en el que la negociación cobra una gran relevancia.
- Objetivo común. Todas las empresas cooperadoras persiguen el mismo objetivo. Colaboran para alcanzarlo, poniendo cada una a disposición del resto las capacidades propias que facilitan su consecución. Todas buscan el mismo beneficio, sin someterse las unas a las otras, y participando todas de forma activa, aportando ideas, capital humano, capacidades y conocimiento.
Partiendo de estos rasgos podemos tener una idea más clara de lo que significa la cooperación empresarial. Hablamos, por tanto de un sistema de actuación mediante el cual varias empresas unen fuerzas para lograr un objetivo común, poniendo las unas y las otras sus conocimientos, sus fortalezas o sus actividades propias al servicio del resto de socios.
Tipos de cooperación empresarial
Al igual que ocurre con el concepto de cooperación empresarial, en lo referente a la tipología de cooperación existen numerosas teorías, que las clasifican con diferentes nomenclaturas y en base a criterios ampliamente variados.
También, al igual que en el apartado anterior, huimos en este de tales teorías, ofreciendo en su lugar una clasificación inicial más práctica, atendiendo a los siguientes criterios:
- Naturaleza de los acuerdos.
- Estructura contractual de los acuerdos.
- Campo de aplicación de los acuerdos.
De una forma genérica puede hablarse, según la naturaleza de los acuerdos de cooperación, de:
- Cooperación vertical. Son aquellos celebrados entre empresas compradoras y proveedoras, que operan en producciones separadas, pero que se encuentran verticalmente integradas en la misma cadena productiva.
- Cooperación horizontal. Los acuerdos se celebran entre empresas competidoras que operan en la misma producción.
• Cooperación empresarial según la estructura contractual de los acuerdos
Al hablar de estructura contractual, nos referimos a la forma contractual en que se materializa el acuerdo de cooperación empresarial, y en función de este criterio podemos diferenciar entre las siguientes formas.
- Acuerdos a largo plazo. Varias empresas independientes acuerdan llevar a cabo determinadas actividades en común, de forma estable y duradera. Este tipo de acuerdos permite mantener un alto grado de autonomía a cada una de las empresas que participan.
- Coaliciones. Las empresas cooperantes planifican conjuntamente e invierten recursos propios para la realización de actividades de interés común. La forma de coalición variará dependiendo de que el acuerdo implique la creación de una nueva empresa. En este caso, la pérdida de autonomía y el grado de compromiso entre los socios es muy grande.
- Participaciones minoritarias. El acuerdo de cooperación implica un cruce accionarial, y por ende un intercambio de representantes en los órganos de gobierno de las distintas empresas cooperadoras. El grado de compromiso en este tipo de acuerdos es alto, aunque no alcanza los niveles que en las coaliciones.
• Cooperación empresarial según el campo de aplicación de los acuerdos
De entre todas las clasificaciones que se ofrecen, tal vez la más sencilla y útil a nuestros propósitos es aquella que atiende a las actividades de la cadena de valor, y en este sentido nos encontramos con modelos diferentes.
- Desarrollo tecnológico. A través de la cooperación, las empresas pretenden reducir los fuertes costes fijos que originan el desarrollo de la tecnología, buscando coaliciones para lograr economías de escala, o el acceso a conocimientos que de forma autónoma no podrían lograr.
- De operación y logística. Las empresas que recurren a este tipo de acuerdos pretenden lograr economías de escala en determinadas actividades, y al mismo tiempo conservar su independencia. Por otro lado, se trata de ámbitos de cooperación altamente idóneos para la transmisión del conocimiento en la manufactura o para colaborar para la introducción en un nuevo mercado.
- Coaliciones de marketing, ventas y servicio. Se pretende a través de ellas compartir canales y recursos de distribución, buscando economías de escala.
- Coaliciones de actividad múltiple. Teniendo en cuenta que los acuerdos de colaboración en función de la cadena de valor no se excluyen entre si, una coalición puede cubrir varias de las actividades de dicha cadena. Hablamos de coaliciones de actividad múltiple cuando un mismo acuerdo de cooperación versa sobre varias de las actividades de la cadena de valor.
Forma legal de los acuerdos de cooperación
La exposición sobre todos los tipos de cooperación que hemos analizado anteriormente, así como los rasgos que la caracterizan, no sirve de nada si tras ello no se muestra cómo materializar tales acuerdos.
No hay que olvidar que la finalidad de esta reflexión no es otra que guiarles hacia un proyecto de cooperación empresarial, por lo que a fin de cuentas buscamos una respuesta concreta. ¿Cómo puedo cooperar con otra empresa para lograr mis objetivos?.
La respuesta práctica la encontramos en la forma en que se adopta el acuerdo de cooperación, que define el reparto de tareas, la finalidad del acuerdo, el nivel de autonomía y de responsabilidad de las empresas participantes en él, entre otros aspectos. En este sentido, y desde un punto de vista legal, existen diferentes fórmulas para instrumentar la cooperación entre empresas.
En este apartado expondremos las figuras genéricas, pasando después a explicar otras formas societarias pensadas expresamente para los acuerdos de cooperación empresarial.
En el grupo genérico, nos encontramos con fórmulas que en su mayoría deben sernos conocidas, puesto que se han convertido en formas de negocio cotidianas.
Se trata de una nueva entidad creada por las empresas cooperantes y que, aun siendo independiente jurídicamente, desarrolla las actividades que constituyen el objeto del acuerdo de cooperación, quedando supeditada a la realización de las mismas.
Las consecuencias de este acuerdo son, entre otras, la necesidad de otorgar a la nueva entidad todos los recursos necesarios para el desarrollo de la actividad concreta: fondos, personal, tecnología, bienes, capacidad productiva o servicios.
Hablamos por tanto de empresas independientes que controlan una empresa conjunta, aportando recursos y compartiendo beneficios; esta empresa realiza negocios por sí misma, dado que posee personalidad jurídica independiente, pudiendo realizar diferentes actividades.
• Franquicia. Es tal vez una de las formas de cooperación a la que más se está recurriendo últimamente.
Para empezar, sería útil definir las partes que intervienen en un contrato de franquicia, a saber:
- Franquiciador. Empresa que fabrica o comercializa un producto, o que presta un servicio, ya acreditado, bajo un nombre.
- Franquiciado. Empresa que obtiene el derecho a fabricar o comercializar un producto, o a prestar un servicio, bajo el nombre del franquiciador.
En esta figura, lo normal es que el franquiciado sea el propietario del negocio, asumiendo los gastos y los riesgos del mismo, mientras que la empresa franquiciadora es la que proporciona el nombre, la presentación y diseño, la publicidad del negocio y su propio know how.
Esta forma de cooperación viene experimentando un fuerte auge, dado que para el franquiciador supone la posibilidad de extenderse con una inversión muy inferior que si fuera instalando “sucursal” por “sucursal”, y para el franquiciado implica la posibilidad de emprender un negocio con unos resultados ya testados, y con una independencia total.
• Licencia. Mediante este tipo de contratos, una empresa permite a otra explotar sus derechos de propiedad industrial, tales como patente, marca comercial, diseños o know how, a cambio de una contraprestación. Suelen tener lugar en el ámbito internacional, puesto que la empresa licenciante transmite el riesgo de explotar sus derechos y el beneficiario tiene la oportunidad de utilizarlos en su mercado, que conoce mejor.
• Spin-off. Se trata de una forma de externalización de ciertas actividades de una empresa. Esto sucede cuando una empresa insta a un grupo de trabajadores cualificados que forman parte de su plantilla a crear una entidad diferente. La nueva empresa se convierte en socio independiente, aunque mantiene la misma actividad que desarrollaba dentro de la empresa principal, llegando a prestar esos servicios para entidades extrañas a la “sociedad”.
Forma especifica para los acuerdos de cooperación
Tal y como apuntábamos anteriormente, la ley, en sus diferentes ámbitos, se ha hecho eco del fenómeno de la cooperación empresarial, hasta el punto de idear de forma expresa varias figuras jurídicas para instrumentar los acuerdos de cooperación empresarial, dado que cada día es más común que las empresas se planteen colaborar, aunando y minimizando así esfuerzos para lograr determinados objetivos.
Surgen de este modo cuatro figuras de cooperación:
- Agrupación de Interés Económico (AIE). Se trata de un modelo de cooperación que agrupa a varias entidades jurídicas con la finalidad de facilitar o desarrollar la actividad económica de sus miembros, y mejorar o incrementar los resultados de dicha actividad. Es decir, se trata de agrupaciones cuyos fines son cubrir actividades auxiliares a las de sus partícipes, facilitando a estas su propia actividad. Es requisito ineludible que la identidad de los socios sea respetada íntegramente, por lo que el nivel de independencia es bastante sólido. Viene regulada por la Ley 12/1991, de 29 de abril.
- Agrupación Europea de Interés Económico (AEIE). Se trata de una forma de organización prevista expresamente para articular la cooperación transfronteriza, puesto que es requisito que al menos dos de los socios realicen su actividad en países comunitarios diferentes. En cuanto al funcionamiento, es básicamente igual que el de la Agrupación de Interés Económico (AIE), siendo esta última de más reciente creación. La Agrupación Europea de Interés Económico se encuentra regulada por el Reglamento del Consejo de la Comunidad Europea 2137/85, de 25 de julio.
- Unión Temporal de Empresas (UTE). Se trata de un sistema de cooperación sin personalidad jurídica propia, por tiempo cierto, para la ejecución o desarrollo de una obra, servicio o suministro, con una duración máxima de 10 años. Viene regulada en la Ley 18/1982, de 26 de mayo.
- Consorcio. Se trata de una asociación económica con la que una serie de empresas buscan desarrollar una actividad conjunta mediante la creación de una nueva sociedad. En derecho administrativo, un consorcio es una organización de derecho público entre una o más entidades públicas (administración) y uno o más sujetos u organizaciones de derecho privado. Es una fórmula de cooperación en la que una serie de empresas buscan desarrollar una actividad conjunta de comercialización, mediante la creación de una nueva sociedad encargada de estudiar nuevos mercados, así como promocionar, financiar y comercializar al conjunto de empresas. Es importante recordar que cada socio mantiene su independencia jurídica. Esta modalidad suele darse entre empresas del mismo sector que elaboran productos o servicios complementarios. Los Consorcios administrativos se encuentran regulados por la Ley 7/1985, de 2 de abril y la Ley 30/1992, de 26 de noviembre.
miércoles, 29 de febrero de 2012
La planificación estratégica en los ayuntamientos, un nuevo modelo de gestión económica
Una administración pública democrática, transparente, con equidad, eficiencia y eficacia
La gravedad de la situación económica en los ayuntamientos españoles, nos lleva a la realización de algunas reflexiones que de forma modesta aporten, o al menos se intente aportar, posibles soluciones ante esta grave situación.
Es imprescindible, bajo nuestro punto de vista, adquirir compromisos desde los responsables políticos de la administración local, compromisos que den sentido a lo previsto en nuestro ordenamiento jurídico, en primer lugar a la Constitución, ya que desde todas las normativas, comenzando por nuestra Carta Magna, se habla de la transparencia, de la equidad, de la eficiencia y de la eficacia, pero hoy conocemos lamentablemente la verdadera situación de las administraciones locales, donde se habla, se comenta, de las malas prácticas y de la corrupción.
Por todo ello, debemos incorporar al leguaje de la normalidad democrática, el debate y la puesta en valor de la transparencia en la gestión de lo público, especialmente en lo económico, ya que la actual crisis es una crisis económica, pero también claramente una crisis de valores, por lo que debemos fomentar y hablar de una administración pública democrática en sus actitudes, competitiva, optimizadota de los recursos, eficaz y eficiente, como antídoto a la crisis.
Hablar de la transparencia, de la equidad, de la eficiencia y de la eficacia es hablar de un gobierno responsable, para ello, desde el poder político de la administración local, se debe potenciar los lugares donde se propague la trasparencia: las comisiones informativas, donde participen todos las fuerzas políticas representadas en la corporación, las páginas Web municipales, donde tengan acceso a la información todos los ciudadanos sin ninguna restricción, el cumplimiento estricto de los plazos previstos en la legislación, etc. todas aquellas que acerquen la información y los datos, no solo a la ciudadanía, si no también a sus representantes legítimos elegidos, para la representación política del pluralismo democrático representado en el ayuntamiento.
Para poner en valor todo esto, se debe poner en marcha un nuevo modelo de gestión. Este nuevo modelo debe comenzar por planificar los objetivos políticos a través de Planes de Actuación Municipal (PAM), en ellos se deben realizar y describir las estrategias, priorizando los objetivos políticos y asignando a ellos los recursos económicos y humanos, ordenando y orientando toda la organización con la estrategia política.
Dentro de esta estrategia política, la transparencia debe ser uno de los valores más representativos. Debe tenerse en cuenta siempre dar explicaciones a la ciudadanía, como se les devuelven sus tributos en servicios de valor y cuanto cuestas los mismos, siempre de forma clara y concisa, siempre verificable para ser creíble.
En todos y cada uno de los Planes de Acción Municipal, se deben reunir indicadores y objetivos que incorporen los procesos, la formación, el crecimiento, a quien van dirigidos y la financiación. La suma de los Planes de Actuación Municipal, conforman la estrategia política y económica que es la base del presupuesto de cada ejercicio, con un objetivo, prestar los servicios públicos a la ciudadanía y generar ahorro neto suficiente, a través de la buena gestión, para poder invertir en el municipio.
Cambiar la tendencia de cerrar los ejercicios con remanente de tesorería negativo, debe ser un objetivo prioritario, que demuestre la eficiencia y la eficacia en la gestión de lo público, que permitirá el cambio de tendencia, para destinar los ahorros generados a prestar más o nuevas políticas para la ciudadanía.
Las administraciones locales están mal económicamente, hay que presupuestar los ingresos con realismo y veracidad, dejando fuera los ingresos puntuales provenientes de la construcción, puesto que sin estos últimos se tiene que pagar los servicios públicos, manteniendo siempre dentro de las posibilidades, el objetivo de generación de ahorro neto que nos permita destinarlo a inversiones.
Por lo tanto, este nuevo modelo intenta orientar la estrategia política y la organización al servicio de la ciudadanía, con valores transparencia, eficacia y eficiencia en la gestión, utilizando el valor de lo público: el presupuesto, los recursos humanos y el conocimiento, como la experiencia, la innovación, la tecnología.
Los Presupuestos
El Presupuesto de la administración local debe hacerse con realismo y veracidad, de forma clara y transparente, todas las partidas presupuestarias, ya sean de gastos o ingresos, deben estar en permanente revisión y actualización.
Las corporaciones locales por Ley, deben prestar unos servicios públicos básicos, servicios que, no solo en época de crisis económica deben ser revisados y actualizados, en cuanto a sus costes, prestación y calidad de los mismos, buscando siempre la eficacia y la eficiencia.
Todo lo que aquí hemos indicado, el Presupuesto, debe ser controlado y confirmado por la ciudadanía y sus representantes legítimos, para ello, la utilización de las nuevas tecnologías nos abren diferentes posibilidades que visualicen los recursos, estructura, beneficiarios y valores, cambiando y haciendo visible una nueva cultura. Cambiando la cultura del gasto, por la nueva cultura del coste, con ello, se significa que el mejor gestor público no es aquel que gasta todo el presupuesto, sino aquel que obtiene los objetivos con el mínimo coste posible.
Igual que los Planes de Actuación Municipal, en todos los servicios públicos que preste la administración local, deben ponerse en marcha controles con indicadores, procesos y objetivos, asignandoles recursos económicos y humanos. Todo ello, con el fin de que se conozca y valores el servicio y su coste real.
Los recursos humanos
Es importante la participación en la gestión de los trabajadores públicos, ya sean funcionarios o laborales. De la misma forma que los servicios que presta la administración local, los trabajadores públicos deben estar en permanente proceso de adaptación a las necesidades de una administración más eficiente y eficaz.
La formación, la utilización de las nuevas tecnologías, la calidad en los servicios públicos, conlleva que a cada empleado, se le debe asignar un trabajo con unos objetivos que sean medibles, con indicadores de calidad, facilitándole la mejora continua mediante su formación.
Todas las corporaciones locales, sean del tamaño que sean, deben proceder a la organización sistemática de sus plantillas, no solo en lo referente a lo formal, que también, si no hacia un nuevo concepto de gestión de los recursos humanos, el organigrama de responsabilidades, elaborado por áreas de gestión o trabajo, contando con la formación profesional y académica de cada unos de sus componentes, planificando la flexibilidad de que en cada puesto que se necesite, para que la administración pueda ocuparlo con un trabajador o empleado, que ya forma parte de su plantilla. El fin es, contar con los recursos humanos que tenemos y adscribirlos a los puestos que en las necesidades reales tengamos, desarrollando siempre plantillas acordes con las posibilidades económicas de cada administración.
Con lo indicado en cuanto a los recursos humanos, hacemos una recomendación a todas aquellas administraciones locales de ayuntamientos medianos y grandes, para que investiguen en sus plantillas la formación de sus trabajadores y los puedan adscribir a los proyectos y servicios que tengan una demanda y no puedan cubrirla por motivos económicos, seguro que en su plantilla tienen parte de la solución.
Nos parece que, sin incrementar el costo de las plantillas, o lo que es lo mismo el capitulo I de gastos, se debe poner en marcha una nueva figura que coordine y asuma la gestión de los Planes de Actuación Municipal, el Gerente del Ayuntamiento.
Esta nueva figura puede salir de nuestra actual plantilla, u ocuparlo un miembro del gobierno local con la suficiente formación para el mencionado empleo, se debe situar por debajo de los responsables políticos, adscrito siempre, bajo nuestro punto de vista, a la alcaldía-presidencia.
El conocimiento, la experiencia, la innovación, la tecnología
Estamos en la nueva sociedad del conocimiento, debemos poner en valor nuestras experiencias, el saber acumulado al servicio de la administración, apostar claramente por la innovación y la utilización de las nuevas tecnologías.
La tecnología como valor para el acceso a la información, por lo tanto a la transparencia. El acceso de la ciudadanía a las tecnologías de la información, nos acerca claramente a los ciudadanos, la utilización de la Web para trasladar la transparencia en la gestión debe ser incuestionable, a la vez que, con el desarrollo del acceso a las gestiones cotidianas municipales, facilita los procesos y abarata los costes de gestión.
Por ello, debemos innovar en nuestras corporaciones locales, generalizando el uso de las nuevas tecnologías, extendiéndolo a todos y cada uno de los departamentos, procesos, trabajos y Planes de Actuación Municipal, con ello, no solo facilitamos la inmediatez en las soluciones, si no que reducimos los costes y hacemos más transparentes las gestiones.
Soluciones urgentes en tiempos de crisis
Después de hacer un análisis de la situación actual, la necesidad de una administración pública democrática en sus actitudes, competitiva, optimizadota de los recursos, eficaz y eficiente y por supuesto transparente, queremos aportar algunas modestas recetas, para estos lamentables tiempos de crisis.
Ni que decir tiene que, apostar por la utilización sistemática de las nuevas tecnologías, abarata los costes, a la vez que facilita las gestiones haciéndola mas transparentes. El traslado de la información, convocatorias, documentación, etc. entre el gobierno y la oposición a través de e-mail, pen, cd,s. o dvd,s. Las solicitudes de ordenanzas, información, licencias, empadronamientos, etc. etc. a través de la Web por los ciudadanos, agiliza y abarata las gestiones, a la vez que inmediatiza la información y mejora la toma de decisiones.
Comentemos otras acciones a tomar, en el alumbrado público. Con una breve decisión de desconectar las farolas de los viales, una sí y otra no, rebajamos el coste al cincuenta por cien. Más aún, si actuamos en otros lugares, donde no es necesario tanto alumbrado, dejando una farola cada tres o cuatro, podemos ajustar el costo del alumbrado, reduciéndolo sin apenas incidencia en la calidad de los servicios a los ciudadanos.
Podemos en este aspecto tomar otras decisiones, que requiere eso sí una inversión, como es la instalación en los centros de regulación, de mecanismos para el encendido y apagado concordando con la luz solar, o reguladores de tiempos, para que según vallan pasando las horas nocturnas disminuya la intensidad y según se vaya acercando las primeras horas del día, se vaya aumentando.
Otra, que también requiere inversión, es la instalación de energías alternativas solares, eólicas o provenientes de la utilización de los residuos sólidos urbanos mediante los procesos exotérmicos de generación de gas y electricidad.
Recogida de residuos sólidos urbanos, este servicio también puede ser susceptible de ahorro, revisando los contratos que tenemos concertados. Parece que hay que trabajar por aumentar el reciclaje por parte de los ciudadanos. Facilitar la cultura de la selección de aquello que se puede reciclar, puede conllevar al aumento del reciclaje, con ello, el municipio puede tener más ingresos, a la vez que se contribuye con la mejora del medio ambiente.
En lo referente a la revisión de los contratos, que hoy no podemos pagar, puede orientarse a que el servicio se preste dos o tres veces por semana, con lo que el coste se verá ajustado a la baja, teniéndose que revisar también las tasas correspondientes de la prestación de este servicio.
La municipalización de servicios externalizados, hace tiempo que muchos de los servicios públicos, que tenemos que prestar, desde la administración local se decidió la concesión, mediante concursos y contratos con empresas privadas. El razonamiento, fue casi siempre, bajo dos argumentos. Uno, que el coste del servicio era más barato. Dos, que desde la institución pública, los trabajadores o empleados públicos que realizaban el servicio eran menos eficientes.
No vamos a entrar en juicios de valor, que no nos lleva en este momento a ningún sito, solo contrastar una realidad, la mayoría de las empresas privadas que prestan servicios a los ayuntamientos, soportan una deuda acumulada con estos de grandes dimensiones, deuda que se deberá pagar y cancelar. Dicho lo anterior, las empresas privadas que prestan servicios a los ayuntamientos, solo por su razón de ser, deben incrementar los precios para tener beneficios.
Por ello, proponemos la municipalización de los servicios externalizados, orientándola en dos vertientes. Una, constituyendo una empresa pública, por lo tanto sin fin de lucro y propiedad municipal. Dos, poniendo en marcha, en el organigrama del ayuntamiento, nuevos trabajadores que presten el servicio desde la estructura municipal, cumpliendo todos los parámetros indicados anteriormente para el personal municipal.
De acuerdo al tamaño y estructura del ayuntamiento, recomendamos se tome una u otra decisión. En ambas, hay que tratarlo con transparencia, ajustando los costes a la realidad, tratando el servicio municipalizado como un Plan de Actuación, con su planificación, poniendo en marcha controles con indicadores, procesos y objetivos, asignando recursos económicos y humanos al plan.
Mancomunando servicios públicos, a través de las mancomunidades, figura prevista en la legislación local, los servicios públicos pueden y deben llevarse a cabo de una forma más económica, aunando esfuerzos y recursos.
Esta opción, debe ser llevada de igual forma que hemos propuesto para los ayuntamientos, ya que las mancomunidades tienen la misma legislación a aplicar, por lo tanto, deben tener los mismos objetivos que los ayuntamientos, en su forma de actuar y gestionar, que no vamos a repetir.
Unificar administraciones. Más pronto que tarde, se deberá acometer la responsabilidad de unificar ayuntamientos. Parece que más de ocho mil municipios o ayuntamientos, son económica y socialmente insostenibles, por ello, la comarcalización y unificación de la administración local, a corto o medio plazo se deberá acometer, siendo conscientes que no será fácil el camino, no exento de complicaciones, especialmente por “los nacionalismos localistas” que esperemos no sean mayoritarios.
En resumen, con estas u otras recetas, hay actuar con cierta urgencia, teniendo en cuenta siempre que debemos orientar todos nuestros esfuerzos en mantener y mejorar los servicios públicos y de bienestar para los ciudadanos.
Por lo tanto, hoy presentamos un nuevo modelo que pretende cubrir los objetivos estratégicos dentro de los Planes de Actuación Municipal y de los servicios concretos que prestan las corporaciones locales, todo ello, bajo el prisma de la transparencia, de la equidad, de la eficiencia y de la eficacia, colaborando todos los actores que participan en la vida municipal, ciudadanos, gobierno local, oposición política, trabajadores públicos y sociedad civil.
Hay que orientar toda la gestión pública hacia la creación de valor, optimizar los recursos, ser eficientes y transparentes, gobiernos locales responsables.
JHF
miércoles, 22 de febrero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
martes, 31 de agosto de 2010
PRIMARIAS EN MADRID
Algunas reflexiones sobre las primarias del PSM, mi apoyo a Tomás Gómez Hace más o menos tres años escuchando en mi jardín la radio, Tomás Gómez hacía público su intención de liderar el PSM, ofreciéndose como aspirante o candidato a la Secretaría General del partido.
Nada más escuchar el anuncio de Tomás me acerque al teléfono móvil y desde la comodidad del sillón en el jardín, llamé a mi amigo, al compañero, para animarle en el empeño y, modestamente ponerme a su disposición para aportar y ayudar en lo que pudiera. De él una palabra, agradecimiento, seguida de una invitación a vernos.
Pasados unos días, por la tarde, quedamos en su despacho de alcalde, me habló de sus proyectos, de sus ilusiones , de hacer del PSOE de Madrid un gran partido para los ciudadanos, contando con todas y todos, abriendo las puertas y ventanas de la organización para que entrase aire fresco, así como compartir ese nuevo proyecto haciéndolo con la ciudadanía.
Tomás y yo, fuimos novatos como alcaldes en 1999, en Parla y Algete, respectivamente. Él, el alcalde más votado de España, yo alcalde por vez primera en un municipio mayoritariamente de derechas. Los dos repetimos éxito en la siguiente legislatura.
Nos conocimos en las reuniones que el partido convoca y en 2004, fuimos ambos miembros de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Municipios de Madrid hasta 2007, fecha que deje de ser alcalde. Ese mismo año, me incorporé, a petición de Tomás, como asesor en el Ayuntamiento de Parla.
Muchos fueron los puntos de coincidencia en e proyecto municipalista de nuestras ciudades: el desarrollo, las infraestructuras, la vivienda, los servicios públicos y los sociales, etc. y uno muy particular, el tranvía, en Parla toda una realidad, el metro ligero en Algete, una ilusión que quedo en los papeles de los proyectos que entregue a quien me sustituyo.
He querido hacer estas primeras refelexiones, para que quien las lea, tenga una visión y pueda situarse.
Antes del Congreso Extraordinario, pude comprobar, a lo largo de muchos grandes y pequeños pueblos, como Tomás iba explicando su proyecto político a los militantes del partido en asambleas o reuniones abiertas, cara a cara, sin más apoyo que el de su palabra que comprometía a la militancia. Les decía, el partido para la ciudadanía: hay que terminar con las "mesas camilla", con las "familias", integrar a todos, todas y todos somos necesarios. Su apuesta por la política con mayúsculas y su tiempo, en fin, crear un nuevo proyecto socialista para Madrid, que tenga como fin acometer los problemas que tiene la Comunidad de Madrid por la mala gestión de la derecha rancia que la gobierna. La sanidad, educación, los servicios sociales, el desarrollo como región, etc., en definitiva una apuesta por los servicios públicos y el desarrollo sostenible de la región, poniéndola en valor como una región pujante en la Unión Europea.
El Congreso Extraordinario se celebró en 2007 y Tomás obtuvo el 91% de los apoyos de los militantes del PSM, fruto del trabajo y responsabilidad que hasta entonces nadie había realizado en una campaña, hablando con los militantes y comprometiéndose con ellos, le acompañó una ejecutiva integradora fuera ya de las "familias", comenzó el trabajo de construcción de un nuevo proyecto socialista para Madrid, dirigido y liderado por Tomás.
Llego la hora de la revalida, del Congreso Ordinario, celebrándose en 2008. Tomás contó nuevamente con el respaldo mayoritario de la militancia madrileña con el 86% de los apoyos en el mencionado Congreso. Además, tomó la dura decisión para un político municipalista de dejar la alcaldía de Parla, para dedicarse por completo a la Secretaría General del Partido Socialista de Madrid y así preparar a la organización para las elecciones autonómicas y municipales.
Tomás no es diputado en la Asamblea de Madrid, esto no ha sido problema, porque las propuestas del nuevo proyecto socialista, han tenido siempre eco en sede parlamentaria a través de las compañeras y compañeros portavoces. Aunque su trabajo de hacer llegar el mensaje y las propuestas a la ciudadanía nunca ha contado con la aceptación de la prensa, por ello, y por convencimiento personal, empezó el trabajo de las asambleas ciudadanas en barrios y pueblos de todo el territorio de la Comunidad de Madrid, como lo hacía cuando era alcalde. Cara a cara con las ciudadanas y ciudadanos, compartiendo con ellas y ellos los problemas y aportando sus soluciones. En muchos pueblos he podido comprobarlo con él.
De forma legítima cuando hay más de un candidato, nuestros estatutos prevén la posibilidad de realizar unas elecciones primarias que den voz y participación a la militancia, para elegir a nuestro candidato, a nuestro mejor candidato.
Hoy el Partido Socialista de Madrid tiene un proyecto político y un líder claro, Tomás Gómez, respaldado en dos Congresos y en todos los Comités Regionales que se han celebrado en estos tres años.
La lealtad a la persona y la coherencia del trabajo de este proyecto colectivo que comparto, me hace apoyar a Tomás Gómez como candidato a representar al Partido Socialista en las próximas elecciones autonómicas en Madrid.
Invito a todas y todos a compartir este tiempo apoyando a Tomás Gómez Franco.
lunes, 15 de junio de 2009
Hace unos días el Pleno del Ayuntamineto de Algete, con motivo del 30 aniversario de los ayuntamientos democráticos, me ha concedido la Medalla de Oro de la Villa, es el máximo galardón de la ciudad.
Desde aqui quiero hacer participes a todos los ciudadanos y ciudadanas de Algete que votarón la lista del PSOE que encabece en los años 1999 y 2003, a los concejales y concejalas que compartieron conmigo la responsabilidad del gobierno municipal. A mi partido el PSOE, por darne la confinza y la responsabilidad de poder aplicar las políticas sociales y como no a mi familia y amigos que siempre me apoyaron.
Gracias a todos y todas, esta medalla es también vuestra.
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